Cultivar fuera de temporada, ¿sí o no?

Existen métodos y productos específicos que nos permiten tener cultivo exterior en suelo fuera de temporada

Las plantas tienen una resistencia a las condiciones climáticas y otros agentes externos limitada. Existen temporadas de cultivo que son más adecuadas que otras para cada tipo de planta y está muy relacionado con cómo se comportan en su estado salvaje.

Eso no quita que tengamos la necesidad de tener disponibilidad durante todo o el año de sus frutos, raíces u hojas. Es por eso por lo que existen métodos y productos específicos que nos permiten tener cultivo exterior en suelo fuera de temporada y en Castillo Arnedo contamos con todo el equipo necesario para preparar tu huerto o terreno para ello, ¡te contamos cómo!

Cultivos exterior en suelo de temporada

Temporada de invierno

(noviembre-febrero)

El invierno es una época de frío para las verduras. Las temperaturas pueden ser bajas y las horas de luz solar escasas. Los cultivos que pueden soportar bien estas condiciones son la zanahoria, la remolacha, lechuga, espinacas, puerro, alcachofa y champiñón.

Las plantas de invierno requieren una humedad moderada y una exposición a la luz solar parcial. El riego debe ser regular, sin llegar a ser excesivo y el viento puede llegar a ser un problema para las plantas jóvenes.

Temporada de primavera

(marzo-mayo)

Las temperaturas suaves y las horas de luz solar crecientes hacen que la primavera sea una excelente época para plantar una variedad de verduras como la remolacha, la zanahoria, lechuga, espinacas, habas, judías verdes o guisantes.

Las verduras de primavera requieren una humedad moderada y una exposición a la luz solar completa. El riego debe ser regular, pero no excesivo. El viento puede ser perjudicial para las plantas jóvenes, por lo que es importante protegerlas.

Temporada de verano

(junio-agosto)

El verano es una época de crecimiento rápido para las verduras. Las temperaturas cálidas y las horas de luz solar abundantes permiten que las plantas se desarrollen rápidamente. Algunos de los cultivos propios de esta estación son tomates, pimientos, berenjenas, pepinos, calabacín o patata.

Estos cultivos requieren una humedad abundante y una exposición a la luz solar completa. El riego debe ser regular, ya que las plantas necesitan mucha agua para crecer, y el viento podría ser perjudicial para ellas.

Temporada de otoño

(septiembre-octubre)

El otoño es una época de transición para las verduras. Las temperaturas comienzan a bajar y las horas de luz solar disminuyen. Los cultivos más habituales en esta temporada son la familia de crucíferas, es decir, col, coliflor, brócoli, rábano o repollo, así como la acelga y el apio.

Las verduras de otoño requieren una humedad moderada y una exposición a la luz solar parcial. El riego debe ser regular, pero no excesivo. El viento puede ser un riesgo para las plantas jóvenes, como en el resto de temporadas.

Cómo cultivar fuera de temporada

Como ya conocemos las necesidades de cada planta, si queremos hacer un cultivo exterior en suelo fuera de temporada, tendremos que simular artificialmente esas condiciones para que crezcan y podemos aprovechar ese cultivo.

INVERNADEROS

Los invernaderos son la mejor forma para cultivar cualquier planta durante todo el año. Un invernadero es una estructura cerrada formada por una estructura y una superficie transparente o translúcida que deja pasar la luz, reflejándola en su interior y aumentando la temperatura en el proceso, además de proteger a las plantas de las inclemencias del tiempo.

En un invernadero es posible controlar los factores ambientales que influyen en el crecimiento de las plantas, como la temperatura, la humedad y la ventilación.

Es el método más eficaz y efectivo para cultivar fuera de temporada pero no se considera un cultivo exterior en suelo como tal, sino un tipo de cultivo interior. En el blog de Castillo Arnedo puedes encontrar otros artículos relacionados con invernaderos interesantes para ti, desde consejos para la fabricación hasta cuál es el mejor plástico para invernadero, ¡te animamos a echar un vistazo!

MANTAS TÉRMICAS

Las mantas térmicas son un textil elaborado por tejidos plásticos que se colocan sobre el cultivo exterior en suelo para aislarlo de la temperatura baja del exterior. Son realmente útiles contra el frío, las escarchas y las heladas que nos trae, normalmente, la época invernal.

No es un método eficaz para el cultivo exterior en suelo de plantas típicas de las temporadas más frías, porque no aísla del calor. También hay que tener en cuenta que la diferencia de temperatura que se puede conseguir con respecto al exterior es de máximo 5º y su uso y eficacia estará limitado por eso.

MALLA DE SOMBREO

Las mallas de sombreo tienen como fin proteger los cultivos de la exposición de rayos UV, evitando la insolación, aunque también se utilizan para acondicionar y dosificar la cantidad de luz natural a la que está puesta la planta. Por eso nos sirven también para simular la luz más indirecta de los días de otoño/invierno y poder seguir trabajando estos cultivos en épocas más luminosas.

Si instalamos unas mallas de sombreo negras, además, conseguiremos que la temperatura aumente, rebajando los grados a los que se están desarrollando nuestras plantas, en el caso de ser cultivos de primavera/verano que estamos intentando trabajar en otoño/invierno. En el caso de ser plantas de invierno que queramos trabajar en verano, lo ideal es la malla de sombreo verde o blanca, que disipe el calor.

Hemos puesto las mallas de sombreo en último lugar debido a que es el método menos eficiente para las modificaciones de temperatura y que solo es efectivo si trabajas en áreas de variaciones de clima moderadas entre estaciones.

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