Diferencia entre abono y fertilizante: ¿son lo mismo?

Descubre la diferencia entre abono y fertilizante y comprende de una vez por todas cuando hacer uso de uno u otro

Resulta fácil confundir dos términos cuando existen conexiones entre ellos. Por ejemplo, la astrología y la astronomía se refieren a dos ciencias que estudian los cuerpos celestes, pero tienen enfoques muy diferentes. La astrología se basa en la creencia de que las estrellas y los planetas influyen en el destino humano, mientras que la astronomía es una ciencia que se dedica a estudiar los cuerpos celestes de forma objetiva.

En el ámbito de la agricultura, también existen dos términos que suelen confundirse: abonos y fertilizantes. Ambos son utilizados para proporcionar a las plantas los nutrientes que necesitan para crecer y desarrollarse, pero existen algunas diferencias importantes entre ellos. En el artículo del blog de hoy descubriremos la diferencia entre abono y fertilizante y podremos comprender de una vez por todas cuando hacer uso de uno u otro. 

¿Cuál es la diferencia entre abono y fertilizante?

Lejos de lo que algunos creen a pesar de que estos conceptos comparten varias similitudes entre sí, existen diferencias relevantes que los hacen distanciarse. 

Mitos comunes

Hay dos mitos comunes sobre abonos y fertilizantes que conviene desterrar:

  • El mito de la función: Se suele creer que los abonos alimentan el suelo y los fertilizantes alimentan las plantas. Sin embargo, ambos pueden cumplir con ambas funciones, dependiendo de su composición.

  • El mito de la frecuencia de uso: Otro pensamiento muy extendido entre las personas es que los abonos se usan solo un par de veces al año, mientras que los fertilizantes se pueden usar de forma continua durante todo el año. Sin embargo, la frecuencia de uso también depende de la composición del producto.

¿Son lo mismo abonos y fertilizantes?

A nivel de función, abonos y fertilizantes son lo mismo. Ambos buscan mejorar la fertilidad del suelo para que las plantas crezcan en óptimas condiciones. Sin embargo, existen algunas diferencias entre ellos:

  • Composición: Los abonos son sustancias de origen orgánico, mientras que los fertilizantes son sustancias químicas.

  • Forma de aplicación: Los abonos se suelen aplicar al suelo, mientras que los fertilizantes se pueden aplicar al suelo o directamente a las plantas.

  • Frecuencia de uso: Los abonos se suelen aplicar menos veces que los fertilizantes, pero la frecuencia de uso también depende de la composición del producto.

Paso a paso para el cultivo en lana de roca

Las plantas necesitan nutrientes para crecer y desarrollarse correctamente. Estos nutrientes se encuentran en el suelo, pero con el tiempo pueden agotarse. Por eso, es necesario aplicar fertilizantes o abonos para devolver a la tierra los nutrientes que necesita.

¿Cómo elegir el fertilizante o abono adecuado?

Antes de elegir un fertilizante o abono, es importante tener en cuenta los siguientes factores:

El tipo de suelo: El suelo puede ser de diferentes tipos, con diferentes composiciones y propiedades. Debemos optar por un fertilizante o abono que sea adecuado para el tipo de suelo de nuestro jardín o explotación agrícola.

La salinidad del suelo: La salinidad del suelo puede afectar a la absorción de nutrientes por parte de las plantas. Es vital seleccionar un fertilizante o abono que sea adecuado para la salinidad del suelo.

 La fertilidad del suelo: es la capacidad que tiene de proporcionar nutrientes a las plantas. Es importante elegir un fertilizante o abono que aumente la fertilidad del suelo.

La disponibilidad de agua: La cantidad de agua disponible también es un factor a tener en cuenta. Los fertilizantes y abonos solubles en agua son más adecuados para jardines con poca agua.

El tamaño de las plantas: Las plantas grandes necesitan más nutrientes que las plantas pequeñas. Es importante elegir un fertilizante o abono que proporcione la cantidad adecuada de nutrientes para el tamaño de nuestras plantas.

El tipo de plantas: Las plantas de diferentes tipos necesitan diferentes nutrientes y como consecuencia se hace esencial escoger un fertilizante o abono que se adapte al tipo de plantas que tenemos.

Las condiciones climáticas: Las condiciones climáticas también pueden afectar a la absorción de nutrientes por parte de las plantas. Es necesario que el fertilizante o abono sea compatible con las condiciones climáticas de nuestra zona.

¿Cómo usar abonos y fertilizantes?

No se busca determinar cuál es el mejor entre todos, sino maximizar el aprovechamiento de sus propiedades. Por ello, se aconseja utilizar una combinación de abono y fertilizantes que favorezca el desarrollo de la planta. Esto se debe a que los abonos orgánicos tienden a ser abundantes en materia orgánica, pero podrían carecer de macroelementos en cantidad suficiente. Por otro lado, los fertilizantes proporcionan niveles controlados de estos nutrientes, permitiéndote seleccionar el más adecuado para las necesidades específicas de tu planta.

Es fundamental comprender la función de los nutrientes, ya que esto facilita la identificación del uso apropiado de fertilizantes o abonos. El nitrógeno, por ejemplo, impulsa el crecimiento de la planta, favoreciendo el desarrollo de sus hojas y flores. Es importante evitar su aplicación durante el invierno, período de reposo de la planta, ya que podría debilitarla, aumentando su susceptibilidad al frío y perturbando el ciclo de las plantas de hoja caduca.

Si observas, los nutrientes presentes en los fertilizantes resultan ideales para la fase de crecimiento de las plantas, que generalmente ocurre en primavera y otoño. Por tanto, estos períodos son óptimos para su aplicación. No obstante, es esencial revisar siempre las características y necesidades específicas de cada especie. Algunas plantas tienen demandas nutricionales elevadas, requiriendo aplicaciones semanales de fertilizante durante primavera y verano, mientras que otras se contentan con aplicaciones en primavera y otoño.

Un error común es excederse en la fertilización de la planta. El uso excesivo de fertilizante no acelerará el crecimiento de la planta ni aumentará la producción de frutos; más bien, puede hacer que la planta sea más propensa a enfermedades y sufrir quemaduras. Siempre es recomendable leer la etiqueta del fabricante, ya que cada marca y productor tiene su propio método de aplicación de fertilizantes. 

¿Todavía tienes dudas? En Castillo Arnedo podemos ayudarte. Ponte en contacto con nosotros y te asesoraremos en función de tus necesidades.

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